Hábitos saludables de gente delgada
Si en este momento o a lo largo de tu vida has tenido problemas de peso, de seguro te has descubierto envidiando a esas personas que parecen haber sido delgadas a lo largo de toda su vida sin nunca haber engordado. Pues bien, muchas veces esto no es así, dado que detrás de esta visión de una vida sin preocupaciones de alguna de las personas que nos rodean, existe una serie de hábitos saludables que a continuación te mostramos, a fin que puedas seguirlos y mejorar tu salud y tu estado físico sin sufrir en exceso.
• No comas si no tienes hambre: Este punto suena fácil, pero no lo es tanto. Muchas veces comemos sin pensar si realmente tenemos hambre o es sólo por un capricho o ansiedad. Por eso, y para no caer en esta clase de situaciones, cuando te encuentres a punto de comer algo a una hora inapropiada o sin estar seguro del todo, te invitamos a preguntártelo más de una vez. ¿Realmente es hambre lo que tengo? Si tuviese frente a mí un alimento más saludable, como una ensalada o frutas variadas, ¿de todos modos comería? Si la respuesta es no, entonces evita la ingesta de alimentos sin necesidad y verás cómo te irás acostumbrando poco a poco a cuidar tus horarios y hábitos.
• Si tienes una vida social ajetreada, no es necesario que sufras privándote de lo que desees comer en ese momento, pero debes tener en cuenta que cuando estés en casa y alejado de estos eventos sociales deberás “pagar” estos pequeños pegados. Por eso mismo, te recomendamos que en tu hogar comas lo más sano posible –sin azúcar, poca sal, poco aceite y nada de frituras- para así poder comer sin culpas una vez que llegue el momento de compartir junto a tus amigos y seres queridos.
• Comienza a considerar al desayuno como la comida más importante del día. Si te alimentas adecuadamente al inicio del día, verás cómo sientes menos hambre a lo largo de tu jornada y, por ende, bajarás de peso casi sin notarlo. Nunca olvides el viejo dicho “hay que desayunar como rey, almorzar como príncipe y cenar como mendigo”. De esta forma también acostumbrarás a tu cuerpo a desayunar, algo que se hace muy difícil si te vas a la cama con el estómago lleno. A fin de cuentas, un círculo vicioso con todas las de la ley.
• No sufras. Si has comido de forma adecuada y te has cuidado, de vez en cuando mereces un premio. Asimismo, si te has dado más de un gusto, no pienses en que está todo perdido. No veas a la ingesta de alimentos como una tortura. Asimismo, tampoco dediques todo el día a pensar en el peso, en los kilos de más que puedas tener o en qué comerás más tarde. Distráete, enfócate en tus actividades diarias, desarrolla pasatiempos y sé feliz, sintiéndote bien con lo que eres. Nada es más importante que ello, puesto que la ansiedad excesiva te generará más complicaciones que beneficios y terminará por pasarte la cuenta.



