Trilema en el Cono Sur: Chile, Brasil y Argentina ante Israel
El Cono Sur de América Latina atraviesa un momento de
reconfiguración en sus relaciones con Israel, marcado por
posturas divergentes entre Chile, Brasil y Argentina.
Por: Gonzalo Ramírez Barros
Lunes 23-06-2025 08:30
Mientras el presidente chileno Gabriel Boric y el brasileño Luiz Inácio Lula da
Silva han adoptado posiciones críticas hacia Israel, el argentino Javier Milei ha
fortalecido los lazos con Tel Aviv, consolidando una alianza estratégica. Este
contraste no solo refleja diferencias ideológicas, sino que también genera
impactos económicos y geopolíticos significativos para cada país.
¿Qué implica este trilema diplomático para la región? ¿Es posible conciliar
principios éticos con intereses pragmáticos en un mundo polarizado?
El contexto: un tablero geopolítico en movimiento
Chile e Israel, desde 1949, han mantenido una relación sólida, especialmente
en defensa y tecnología, con un comercio bilateral que alcanzó los 257
millones de dólares en 2022. Sin embargo, Boric ha enfriado estos vínculos con
medidas como la exclusión de empresas israelíes de la FIDAE 2024, el retiro de
agregados militares y propuestas para limitar importaciones desde
asentamientos palestinos ocupados. Brasil, por su parte, ha escalado su crítica
a Israel bajo Lula, quien en 2024 calificó las acciones en Gaza de “genocidio” y
retiró a su embajador de Tel Aviv, dejando la embajada bajo un encargado de
negocios. En contraste, Argentina, bajo Milei, ha profundizado su alianza con
Israel, anunciando en 2025 el traslado de su embajada a Jerusalén Occidental y
firmando acuerdos de cooperación en seguridad y comercio.
Estas posturas opuestas dibujan un mapa de tensiones y oportunidades en el
Cono Sur, con consecuencias que trascienden lo diplomático.

Impactos económicos: costos y beneficios
Chile: el precio de la diversificación
El alejamiento de Chile de Israel tiene costos económicos tangibles. La
agricultura chilena exporta frutas y vinos a Israel, y una posible represalia
comercial podría afectar a productores locales. Además, la decisión de
diversificar proveedores militares, reemplazando equipos como los misiles
Spike o los fusiles Galil, implica gastos millonarios en adquisición, capacitación
y adaptación. Por ejemplo, los F-16 chilenos, configurados para armamento
israelí, requerirían costosas modificaciones para operar con sistemas de otros
países. Este proceso podría desviar recursos de áreas sociales prioritarias,
como salud o educación.
Brasil: tensiones comerciales en el horizonte
Brasil, con un comercio bilateral con Israel de 1.900 millones de dólares en
2024, enfrenta riesgos similares. Israel es un socio clave en el Medio Oriente,
siendo el sexto destino de exportaciones brasileñas en la región, como
petróleo crudo (30%) y carne (20%). La retórica de Lula y el retiro del
embajador han generado tensiones, y movimientos como el BDS Brasil exigen
romper el acuerdo de libre comercio Mercosur-Israel, vigente desde 2010. Si
Israel responde con restricciones comerciales, sectores como la agroindustria
brasileña podrían sufrir pérdidas. Además, la cooperación en ciberseguridad y
tecnología, áreas donde Israel es líder, podría verse comprometida, afectando
la competitividad de Brasil.
Argentina: ganancias a corto plazo, riesgos a largo plazo
Argentina, en cambio, capitaliza su alineamiento con Israel. El comercio
bilateral, que incluye maquinaria israelí y exportaciones agrícolas argentinas,
se ha fortalecido con nuevos acuerdos, como el Memorándum de Libertad y
Democracia de 2025. La visita de Milei a Israel en 2024, donde anunció el
traslado de la embajada a Jerusalén, ha abierto puertas a inversiones en
defensa y tecnología. Por ejemplo, Argentina ha renovado contratos para
misiles Barak y sistemas de inteligencia, beneficiando a sus Fuerzas Armadas.
Sin embargo, este acercamiento genera fricciones con países árabes, como
Irán, y podría complicar las relaciones con socios regionales como Brasil y
Chile, afectando la cohesión del Mercosur.
Impactos estratégicos: seguridad y diplomacia
Chile: vulnerabilidad en defensa
Estratégicamente, el distanciamiento de Chile debilita sus capacidades
militares. Israel ha sido un proveedor clave de armamento y capacitación, y la
interrupción de esta cooperación, como señaló el exministro José Antonio
Gómez, compromete la operatividad de sistemas como los radares Phalcon o
los misiles Barak de la Armada. Además, la pérdida de tecnologías israelíes en
ciberseguridad, utilizadas por la Policía de Investigaciones, podría afectar la
lucha contra el crimen organizado. Diplomáticamente, Chile se alinea con
países progresistas como España y Colombia, pero arriesga tensiones con
Estados Unidos, aliado de Israel, lo que podría impactar acuerdos como el Visa
Waiver.
Brasil: un liderazgo regional en riesgo
Brasil, al retirar a su embajador, ha asumido un rol de liderazgo en la crítica
latinoamericana a Israel, junto a países como Bolivia y Colombia. Sin embargo,
esta postura tensiona su relación con Estados Unidos y podría reducir su
influencia en foros globales. La cooperación militar con Israel, que incluye
acuerdos en ciberseguridad y defensa, está en pausa, lo que podría afectar la
modernización de las Fuerzas Armadas brasileñas. Además, la comunidad
judía en Brasil (120.000 personas) ha expresado preocupación por la retórica
de Lula, lo que podría generar tensiones internas.
Argentina: un aliado estratégico en el ojo del huracán
Argentina, bajo Milei, ha ganado un aliado estratégico en Israel, reforzando su
seguridad con tecnologías avanzadas y apoyo en la lucha contra el terrorismo.
El traslado de la embajada a Jerusalén, anunciado para 2026, posiciona a
Argentina junto a Estados Unidos y Guatemala, pero antagoniza a países
árabes y a la comunidad palestina. Este alineamiento también podría generar
roces con Brasil y Chile, debilitando la integración regional. Además, el cierre
temporal de la embajada israelí en Buenos Aires en 2025, por tensiones con
Irán, evidencia los riesgos de una alianza tan estrecha en un contexto de
conflicto global.

Ética versus pragmatismo: un dilema regional
Chile y Brasil justifican su postura en principios éticos, condenando las
acciones de Israel en Gaza, que han dejado más de 54 mil víctimas desde 2023.
Boric y Lula apelan a la defensa del derecho internacional, ganando apoyo de
sectores progresistas y comunidades palestinas. En contraste, Milei enmarca
su apoyo a Israel como una lucha contra el terrorismo y una defensa de los
valores occidentales, resonando con sectores conservadores y la comunidad
judía argentina.
Sin embargo, los costos pragmáticos son evidentes. Chile y Brasil arriesgan su
seguridad y economía al perder acceso a tecnologías y mercados israelíes,
mientras Argentina, al alinearse con Israel, se expone a tensiones con socios
regionales y actores globales. Como señaló el embajador israelí en Chile, Gil
Artzyeli, “el principal perjudicado será quien rompa la relación”. En X, algunos
usuarios advierten que el apoyo militar de Israel, antes dirigido a Chile, ahora
se canaliza hacia Argentina, lo que podría alterar el equilibrio de poder en la
región.
Conclusión: un equilibrio frágil
El trilema entre Chile, Brasil y Argentina ante Israel refleja un choque entre
ideología y pragmatismo en el Cono Sur. Mientras Boric y Lula priorizan
principios éticos, enfrentan costos económicos y estratégicos que podrían
debilitar sus posiciones internas y regionales. Milei, por su parte, apuesta por
una alianza estratégica con Israel, pero arriesga la cohesión del Mercosur y la
estabilidad diplomática. En un mundo donde los valores y los intereses
colisionan, el desafío para estos países será encontrar un equilibrio que
preserve sus principios sin sacrificar su seguridad ni su prosperidad. El futuro
del Cono Sur dependerá de cómo naveguen este delicado tablero.

Gonzalo Ramírez Barros
Ing. Comercial y MBA (FGV)
Experto en mercados latinoamericanos y
análisis de políticas económicas



